¿Son las ONG innovadoras? ¿Qué elementos favorecen que lo sean y qué frenos existen? ¿Cómo podemos promover la innovación dentro de nuestra entidad? La innovación es imprescindible en el contexto actual. Lo es para todos los sectores, también para las ONG, que, después de unas décadas de crecimiento, afrontan un contexto actual que les obliga a replantear las fuentes de financiación tradicionales y cuestiona su capacidad de movilización.

Estos y otros temas son los que trata el libro “Innovar para el cambio social. De la idea a la acción” de Ignasi Carreras, María Sureda, y Elena Rodríguez co-fundadora de Anoderwold. El libro se presentó el pasado miércoles 26 de septiembre en un acto organizado por el Instituto de Innovación Social de ESADE y la Fundación PwC, financiadora del proyecto. Ambas organizaciones vienen colaborando ya desde hace cuatro años en la investigación de temas relevantes para el fortalecimeinto del tercer sector mediante una investigación anual que culmina en la publicación de un libro y mediante el debate con los líderes de las ONG más importantes de España.

 

El acto contó con tres partes.

1. Bienvenida institucional.

En primer lugar, la Directora General de ESADE, Eugenia Bieto, dio la bienvenida a los asistentes y remarcó la importancia de proyectos como éste para ESADE, una institución comprometida desde su fundación con la responsabilidad social. Resaltó también que en época de crisis, más que nunca, necesitamos líderes con capacidad de innovación y responsabilidad social.

A continuación, Enrique Fernández-Miranda, presidente de la Fundación de PwC España destacó que el liderazgo social ha sido poo valorado y por tanto poco atendido en España, razón por la cual su Fundación decidió centrarse en este tema. Resaltó también que el tercer sector en España debe afrontar un importante proceso de trasnformación para poder seguir prestando servicio a la sociedad. Los tres mayores retos del sector son la profesionalización, la concentración para obtener masa crítica, y la autofinanciación.

 

2. Presentación del libro

En la segunda parte tuvimos la ocasión de escuchar a los tres autores del libro así como a dos directivos de ONGs españolas que se mencionan en éste por sus proyectos innovadores.

Ignasi Carreras, Director del Instituto de Innovación Social de ESADE, destacó que la innovación es fundamental, pero que no es la solución a todos los problemas de las ONGs. Sin una buena base de gestión y colaboración, la innovación no puede solucionar nada. Sin embargo si puede ser fuente de grandes mejoras. Para ilustrarlo, Carreras explicó el caso de Embrace, una iniciativa surgida de unos estudiantes de Stanford que, aplicando el design thinking, desarrollaron una solución alternativa a las incubadoras para bebés prematuros nacidos en zonas rurales de países en desarrollo. La solución es mucho más barata, y está mejor adaptada al contexto local y cultural. En efecto el libro habla de organizaciones y líderes innovadores como los de Embrace, pero la cuestión es: ¿cómo mantenerse innovador? Al preguntar a las ONG españolas si se consideran innovadoras, solamente 8% contestan que sí, y un 52% dice que depende… Por eso Carreras defendió que las ONG no deben empezar por lo más difícil (la innovación radical) sino perseguir innovar de forma incremental.

A continuación, Elena Rodriguez Blanco, co-fundadora de Anoderwold, profesora e investigadora del Instituto de Innovación Social de ESADE explicó las claves del libro. Tendemos a pensar que la innovación es casi un don genético… sin embargo dos tercios de las habilidades para la innovación se pueden aprender y desarrollar. Elena explicó que hay 6 claves para aprender a innovar:

1. Pensamiento asociativo

2. Tener un ojo “atento”

3. Desafiar el status quo mediante preguntas: ¿por qué, por qué, por qué?

4. Compartir el conocimiento y las ideas mediante redes

5. Experimentar y repetir mediante prototipos y pilotos

6. Aprender de los errores sin culpar, de forma constructiva

El capítulo 4 del libro descubre también distintas metodologías para fomentar la innovación como el design thinking entre muchas otras.  El libro también aporta ideas para innovar en la captación de fondos mediante el crowdfunding, los fondos de inversión social, los bonos de impacto social y otros instrumentos que se están desarrollando en los últimos años.

A continuación María Sureda, investigadora del Instituto de Innovación Social de ESADE compartió los resultados de la encuenta realizada entre las mayores ONGs españolas a propósito de la innovación. De entre las 6 habilidades clave para innovar, lo que más cuesta a nuestras ONGs en compartir el conocimeinto, y experimentar con pilotos y prototipos. Los factores clave para innovar e las ONG son: un equipo capacitado y motivado, un liderazgo que apueste por la innovación, y una cultura organizativa que la apoye (por ejemplo aceptando el fracaso).

Marisol García, Directora de la Fundación hazloposible, destacó que las ideas para reducir los costes no pueden sustituir las ideas para impulsar el crecimiento y la innovación. Por eso en hazloposible crearon un mural de la innovación: un espacio en su cocina donde cualquiera puede colgar un papel con una idea, o apuntarse a otra idea que le guste. Cuando tres personas apuestan por una idea, tienen permiso para desarrollar una propuesta que la organización evalúa. En efecto hay que establecer unos ejes para saber en qué se quiere innovar y así priorizar esfuerzos y recursos. Además, Hazloposible pone un gran empeño en el aprendizaje. Por eso organizan cápsulas de autoformación, y autopsias de proyecto para aprender de sus errores sin culpar a nadie.

Carlos Capataz, Director del Departamento de Voluntariado y Desarrollo Local de Cruz Roja en España, destacó que la innovación debe generar soluciones que sean sostenibles y universalizables. Para ello hay que poner a la persona en el centro de la solución. Por ejemplo, Cruz Roja identificó que la teleasistencia no soluciona el problema de la soledad, que sufren muchas personas mayores. Por eso están desarrollado una red social a través del televisor que funciona como una malla de autoapoyo entre las personas mayores y que se complementa con actividades presenciales.

 

3. Conferencia “La innovación y las personas” de Christian Busch

En la tercera parte tuvimos el placer de escuchar a Christian Busch, director asociado del ICCLab de la London School of Economics (LSE) y cofundador de Sandbox, una red social que apoya a jóvenes con gran talento para conseguir que tengan un impacto global antes de los 30 años con la que Anoderwold colabora estrechamente..

Christian destacó cómo la mayoría de organizaciones aún se basan en la pirámide de necesidades de Maslow: primero haz que te vaya bien, luego haz el bien. Sin embargo, emergen nuevos modelos que tienen en cuenta un círculo de necesidades qu deben estar en equilibrio. Estas organizaciones, denominadas “impact organizations” (organizaciones de impacto) buscan crear de forma equilibrada tanto impacto social como económico a través de procesos de cocreación. Gobernadas por una lógica de rendición de cuentas horizontal (lateral accountability), concilian la tensión inherente entre los objetivos sociales y los económicos.

 

A continuación, Christian describió las cinco características de una organización de impacto:

1. Misión de impacto. La misión debe responder al porqué de la existencia de la organización. Requiere contratar a personas comprometidas y alineadas con esta misión, e involucrar a todo tipo de actores para cocrear con ellos cuando sea posible.

2. Liderazgo consciente (enlightened leadership). Hay que aplanar la jerarquía para construir liderazgos compartidos, encarnar los valores clave de la organización, premiar el talento con oportunidades, no sólo dinero, y ermitir la construcción de Karma y capital social

3. Valores genuinos. Esto requiere establecer un marco de confianza tangibilizando los valores, escribiendo las creencias y las promesas, y creando experiencias compartidas.

4. Rendición de cuentas horizontal. Se deben democratizar los procesos detrás de cualqueir puesto de trabajo, cocrear productos y servicios, y visibilizar las acciones de cada uno (por ejemplo con herramientas como Co-tweet)

5. Indicadores de desempeño e incentivos. Se deben diseñar y medir indicadores de éxito no económicos adaptados a cada organización. Además ser flexible con el tiempo y lugar de trabajo, y permitir a los empleados trabajar por equipos en sus proyectos favoritos fomentará la innovación y la buena marcha de la organización y motivará al personal.

Todos estos principios, apoyados por la tecnología adecuada (entendida como plataforma, no como solución) permitirán a todo tipo de organización (no solamente start-ups) aumentar:

– su capacidad de innovación

– la motivación de sus empleados

– su credbilidad

– su flexibilidad y capacidad de respuesta

 

En resumen fue un acto altamente inspirador y muy coherente con el mensaje que pretendemos transmitir en Anoderwold… ¡Enhorabuena Elena por esta nueva publicación!

Descarga el libro en nuestro apartado de Publicaciones.

¿Te ha interesado este tema? ¡Apúntate a los cursos Anoderwold en emprendimiento e innovación!

Share →

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *